La manila, debido a que puede plantarse, es de fácil obtención para las artesanas. Su extracción generalmente es realizada de acuerdo a fases lunares. “He comprobado que si la manila no se recolecta con ‘luna de caída’ (menguante) las fibras se cortan por la mitad”, comparte la artesana Dany Miranda.Una vez que las fibras se cortan, se pican las hojas en tiras para dejarlas secar, ya que “si se trabaja con la manila verde, después en el tejido se seca y queda todo mal”, comenta Doña Julia Mansilla.Durante el invierno se deja secar la fibra al calor de la cocina, lo que puede demorar ocho días. En verano, hacerlo al sol acelera el proceso.
Una vez seca la manila, se vuelve a humedecer para comenzar el tejido.
En cestería se utilizan varias clases de juncos, entre ellas el ñapo, que también se halla en las ciénagas, es bien “canteadito” y difícil de encontrar. Otra es la llamada nalla o naya (Juncus procerus), un junco delgado que se localiza en quebradas.
Los juncos o junquillos crecen en los humedales o ciénagas, lugar desde donde se arrancan, seleccionando los más fuertes y flexibles.
Una vez recolectado, el material se “cuece” echándole agua hervida. Hay artesanas que tejen una vez cocido el junco; sin embargo, hay otras que además, dejan el material afuera por un tiempo para que “blanquee” y luego tejerlo.
Estando seco el material puede durar todo el año, pero cuando ya está muy seco debe humedecerse para que no se quiebre al tejer. Un día antes, se puede mantener afuera, expuesto al rocío, pues así se torna más suave para trabajarlo.












[...] Tu día más ocupado del año fue el 11 de noviembre con 90 visitas. La entrada más popular de ese día fue LA MANILA. [...]
Que. Lindos trAbAjos, me ha encantado este blog es precioso felicitaciones es un. Excelente nexo para conocer nuestra artesania hecha por manos magicas de hombres y mujeres de nuestra tierra, Que orgullo, saludos.
Gracias, Marisol.
Saludo afectuoso.